Este año ha sido difícil para todos los traductores públicos. Vivimos una situación excepcional: el menor volumen de trabajo y el cierre del sector Legalizaciones. Durante varios meses vimos caer nuestros ingresos a niveles nunca vistos.

Otros colegios de traductores de diferentes provincias enfrentaron la cuarentena con mejor suerte pues ya cuentan con la firma digital de sus matriculados. De esa manera pudieron seguir trabajando, desde sus casas y sin gastos extras.

Nuestro colegio permitió que las legalizaciones se realizaran durante un tiempo con las persianas bajas y sin autorización del Gobierno de la Ciudad, con el riesgo de una clausura, lo que podría haber traído aparejado causas judiciales. Finalmente, el endurecimiento de la cuarentena y los controles obligaron a cambiar la manera de legalizar.

Muchos colegas realizamos acciones para ayudar a nuestro consejo profesional en esta crisis. Algunos presentamos un recurso de amparo ante la justicia para que el colegio fuera exceptuado del cierre total y pudiera legalizar. También pedimos que se implemente la firma digital. Más de un centenar de firmas fueron recolectadas para que el colegio se convierta en órgano certificador y legalizador de nuestras rúbricas. Además, solicitamos una asamblea extraordinaria, imprescindible para tratar este asunto.

Estas acciones espontáneas impulsadas por colegas que no nos conocíamos y que solo teníamos en común el único propósito de defender la profesión, nos llevó a crear una alternativa a la conducción actual que ya lleva 12 años ininterrumpidos de gestión. Esto dio origen a la Lista Unidad.

Desde que nos matriculamos hemos participado en comisiones, ocupamos cargos en el consejo directivo y la Federación Argentina de Traductores, participamos desde el oficialismo y la oposición en la vida institucional.

Hoy nos unimos para volver a convertir al CTPCBA en una institución de excelencia, joven, actualizada y lista para recuperar las incumbencias perdidas y lograr que otros consejos profesionales, los organismos del estado y todas las instituciones vuelvan a respetar la ley 20.305.

La Lista Unidad combina dos factores: experiencia en la actividad y el impulso de traductores jóvenes que buscan un cambio y una profesión más actualizada. Esperamos que esta alternativa electoral y sus propuestas convoquen a la participación de todos en las próximas elecciones y que nos apoyen a realizar un cambio institucional que busque fortalecer nuestras incumbencias profesionales y abrir más oportunidades de trabajos para nuestros colegas